¿Es malo tomar lácteos para el canto?

Son ya muchos años los que llevo escuchado a grandes cantantes y profesores de canto afirmar que los lácteos producen mucosidad, y que esa mucosidad podría arruinar tus notas más agudas (entre otras cosas). Este “dogma de fe”, al igual que otros muchos, se ha ido repitiendo año tras año, y por éste motivo, hay muchos cantantes que a día de hoy se sienten confundidos y ya no saben qué o a quién creer sobre este tema.

Hay cantantes que me dicen que toman lácteos antes de cantar, e incluso mientras están cantando (en los ensayos o grabaciones por ejemplo) y que no les afecta ni para bien ni para mal, otros en cambio dicen que les va fatal porque notan como se les van formando muchos mocos en la garganta y les hace toser. Entonces Elisa, ¿cuál de los dos tiene razón?. La respuesta es que los dos tienen razón.

Entonces, ¿es malo o es bueno tomar lácteos antes de cantar?

Hace una década me propuse estudiar todo lo que pudiese sobre el canto moderno y la voz, para poder llegar a ser una buena maestra, así que, comencé una serie de investigaciones (entre ellas sobre los lácteos) donde los más de trescientos alumnos que han pasado por mis manos, han sido cruciales a la hora de haber podido elaborar patrones que se repiten una y otra vez y me han dado las claves de cómo poder ayudar de una forma más generalizada y sobre todo, he podido llegar a tener mis propias conclusiones.

No quiero debatir aquí si la leche es buena para el consumo humano, o si estamos preparados para beber leche de otra especie durante toda nuestra vida. Yo personalmente creo que si la leche es de buena calidad, es decir, de vacas sanas que han sido alimentadas con pasto, a las que nunca les han inyectado hormonas, antibióticos, etc, la leche no debería darte ningún problema. El problema está, como siempre, en que la industria convierte un posible buen alimento en un producto cuestionable ya de entrada (si el animal está enfermo, su leche nos enfermará seguro). Pero bueno, como he dicho, no es este tema el que aquí nos compete. Vamos a centrarnos en conocer un poco más sobre la incidencia directa que puede tener el consumo de productos lácteos en la producción de un moco excesivo y nocivo para un cantante.

Aquí os dejo algunos estudios científicos de lo que dice la ciencia acerca del consumo de leche y la producción de mocos:

Estudio 1

Pinnock CB, Graham NM, Mylvaganam A, Douglas RM. Relationship between milk intake and mucus production in adult volunteers challenged with rhinovirus-2. Am Rev Respir Dis. 1990;141(2):352-6

Un estudio realizado con 60 voluntarios de 18 a 35 años a los que se les inoculó el virus Rhinovirus-2 para provocar un resfriado y a los que se efectuó seguimiento durante 10 días para evaluar los síntomas respiratorios y la ingesta de leche, no se observó relación entre los vasos de leche tomados y los síntomas respiratorios, pero, curiosamente, los que creían que la leche producía mocos manifestaban tener más sintomatología de congestión nasal, pero sin un aumento objetivo de la mucosidad

Estudio 2

Pinnock CB, Arney WK. The milk-mucus belief: sensory analysis compa-ring cow’s milk and soy placebo. Appetite. 1993;20:61-70

En un ensayo clínico doble ciego con 125 adultos a los que se les daba a beber 300 ml de leche de vaca o de leche de soja, ambas tratadas para tener el mismo sabor, y a los que se les pasó una encuesta cuatro veces (antes de la bebida, 5 minutos después, 4 horas después y al día siguiente) para conocer sus sensaciones sobre síntomas respiratorios (dificultad respiratoria, tos, mucosidad, boca pastosa, etc.) se observó que ambos grupos presentaban un aumento de síntomas de la garganta, pero sin diferencias entre ellos, concluyendo los autores que la clínica no era debida a la leche de vaca, ya que también se produjo con la leche de soja.

Estudio 3

Arney WK, Pinnock CB. The milk mucus belief: sensations associated with de belief and characteristics of believers. Appetite. 1993;20:53-60

En otra encuesta realizada en población general australiana (70 personas que creían que la leche producía mocos y 99 personas que no lo creían) a los que se preguntaba por los síntomas que tenían después de beber un vaso de leche, los que creían que la leche producía mocos manifestaron tener más síntomas rinofaríngeos y respiratorios que los que no lo creían (p. ej., carraspeo, 84% frente a 20%; goteo nasal, 33% frente a 1%; nariz tapada, 30% frente a 1%, etc., p < 0,01)

Estudio 4

Lee C, Dozor AJ.Do you believe milk makes mucus? Arch Pediatr Adolesc Med,  2004; 158:601-3

Una encuesta anónima realizada entre 330 padres que acudían a una consulta de neumología pediátrica en Estados Unidos y a los que se pedía su opinión sobre la relación entre mocos y leche, se observó que el 58,5% creía que beber leche aumentaba la mucosidad, un 21,8%, que no aumentaba la mucosidad, y el resto estaba indeciso. Entre los primeros, la fuente de información era muy dispersa (un 30,1% provenía de algún miembro de la familia, un 9,8% del pediatra, un18,7% de otros médicos y un 30,6% no sabía de donde había sacado la información). Del total de padres, la mitad evitaba dar leche a sus hijos cuando estaban enfermos, sobre todo los que creían en ello (el 67% de los que creían que la leche provocaba mocos y el 28% de los que no lo creían) y sin relación con la patología previa de su hijo, raza o etnia

Estudio 5

Repatriación General Hospital Daw Park, Flinders University, Australia del Sur.

Un cuestionario diseñado para medir el “efecto moco de la leche” se basó en sensaciones y síntomas después de beber leche reportados en entrevistas con 169 individuos, 70 de los cuales tenían la creencia de que la leche produce moco. Esto se usó para medir las respuestas en un ensayo aleatorizado, doble ciego de una bebida de leche de vaca UHT con sabor, en comparación con una bebida de leche de soja UHT con sabor similar y constituida. El placebo de soja era indistinguible de la leche de vaca en una prueba previa de 185 personas. De las 14 variables indicadoras del efecto de la leche-moco, tres mostraron aumentos significativos después del consumo de 300 ml de la bebida de prueba. Estos fueron “recubrimiento / revestimiento sobre la boca, garganta o lengua” (aumento del 39%), “necesidad de tragar mucho” (aumento del 31%) y “saliva más espesa, más difícil de tragar que antes” (aumento del 42%). Sin embargo, estos aumentos ocurrieron en los grupos de leche y placebo. Se concluye que el efecto medido no es específico de la leche de vaca, sino que se puede duplicar con una bebida no láctea de vaca con características sensoriales similares. 

Conclusiones sobre los estudios de consumo lácteos en humanos

Según estos cinco estudios, la creencia de que la leche produce mocos está arraigada en un determinado sector de la población. Las personas que creen que la leche aumenta la mucosidad manifiestan tener más sintomatología respiratoria que las que no lo creen, pero NO se ha podido demostrar un aumento real de la mucosidad. Existe evidencia de que la leche NO aumenta la mucosidad en personas sanas ni altera las pruebas funcionales respiratorias en asmáticos.

Con todo esto… ¿leche sí o leche no?. La respuesta es, depende. ¿De qué depende?. De si te sienta bien o mal, de si notas que te produce indigestiones, alergias, mocos o cualquier otro síntoma. Como siempre digo, debes aprender a escuchar tu cuerpo. Hay personas que están muy acostumbradas a beber leche y batidos, comer quesos, chocolates, yogures o cualquier otro producto lácteo sin que note ningún cambio significativo a la hora de cantar. Yo misma, por ejemplo, lo que noto cuando como productos lácteos antes de cantar es que se me espesa la saliva y siento que pierdo movilidad en la lengua, por consiguiente me resulta incómodo vocalizar y necesito estar constantemente aclarándome la boca con agua, así que, prefiero no comer lácteos antes de cantar, pero es sólo por este motivo. Sinceramente no he notado que me produzca una mayor cantidad de mocos, aunque por el contrario, si es cierto que muchos de mis alumnos si notan ese aumento de mucosidad.

Te propongo dejar de tomar leche y derivados lácteos durante un mes para comprobar de primera mano si notas algún cambio en tu cuerpo, ya sea a nivel vocal o a nivel más general. Observa si al dejar los productos lácteos desaparece esa tos seca que no sabes por qué la tienes o esas alergias tan desagradables, incluso si tu acné remite, o si tus digestiones se vuelven menos pesadas. Observa este tipo de cosas, al igual que debes observar todos esos posibles cambios en tu voz o alguna patología en la voz diferente. Si al final tu conclusión es que la leche no te afecta a la hora de cantar, seguramente estés bien adaptado a ella, así que, puedes consumirla sin excederte, eligiendo siempre leche entera de la mayor calidad posible.

No te digo que dejes la leche durante un tiempo porque sea mala, si no porque puedes padecer algún tipo de alergia a la proteína de la leche de vaca (que es diferente de la intolerancia a la lactosa) y tu no lo sepas.

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Pablo Miguel Lopez

Genial informe muchas gracias, ósea si crees que te hace mal no la tomes o consumas lácteos y punto.